La Felicidad Organizacional Entrevista a Nuestro CEO Rodrigo Garib

Imagen de Rodrigo Garib
Sus años de experiencia demuestran que una empresa virtuosa depende de trabajadores felices y esto no se debe transar.

Rodrigo Garib Izquierdo -45 años, casado, 5 hijos- maneja al dedillo el tema laboral. Y es enfático en señalar que respecto al empleo en chile, hay que distinguir entre la cantidad y la calidad.

Desde su experiencia -trabajó en great place to Work y hoy en people first- asegura que al hablar sobre calidad del empleo, no se refiere a una característica propia del cargo o la tarea, sino más bien a cómo se siente el trabajador en su lugar de trabajo. para garib, una variable muy crítica y a su vez sub ponderada. “para comprender su importancia, es necesario entender que los seres humanos buscamos ser felices. Y claramente no se pueden disociar y pensar que serán realmente felices sin ser- lo necesariamente en el lugar de trabajo. No podemos seguir pensando que debemos sacrificar la felicidad en un espacio de nuestra vida, entregando todo por un futuro mejor; futuro que, en ocasiones, no es el nuestro sino el de nuestros hijos”.

Y recalca: “Por un lado, vivimos una sola vez y no vale la pena postergar eternamente la felicidad, que tal vez jamás alcance- mos. y por otra parte, esa postergación no nos asegura la felicidad ni de nosotros ni de nuestros hijos, salvo que tengamos necesidades económicas básicas como alimento y abrigo”.

Para él “Las organizaciones son formadas por personas y, por definición, deberían permitir el logro no sólo de la organiza- ción como tal, sino que de todos aquellos que la conforman. Si no fuera así, ¿qué sentido tiene? ¿podemos acaso ver a las organizaciones como un conjunto de personas al servicio de las necesidades de unos pocos?“.

En esta línea, asegura, nos falta mucho desarrollo. seguimos aún con la percepción mayoritaria de que en las organizacio- nes debe haber una permanente negociación entre empleadores, que quieren sacar el máximo de provecho de sus trabajadores a toda costa por un lado, y por otro, empleados que no trabajan si no se les exige y supervisa de manera permanente.

Según Garib, tenemos un largo camino aún que recorrer para cambiar esta mentalidad y entender que la colaboración ba- sada en la mutua confianza y en la búsqueda genuina de la felicidad de todos es no sólo factible sino la que genera los mejores resultados económicos. Hay cientos de estudios que avalan esta conclusión.

Reconocer también que existen numerosas empresas que han logrado entender esto y que hoy generan culturas virtuosas, en las cuales la gente disfruta su trabajo y entrega lo mejor de sí por orgullo y cariño.

Una nueva marca

En people first, se ayuda a las empresas a encontrar los espacios de mejoramiento que permitan disminuir la brecha existente. Rodrigo está convencido de que la felicidad -como término y como indicador- debe estar presente en todas las organizaciones para, de verdad, convertirse en la mejor versión de éstas y lograr de la mejor manera sus objetivos estratégicos.

La respuesta que han tenido es extraordinaria: “después de haber trabajado con más de 4.000 líderes, podemos decir que la felicidad se puede y se debe incorporar al trabajo y que no es en absoluto opuesta a las exigencias o al cumplimiento de metas, sino todo lo contrario”.

En cuanto liderazgo, el tema comienza por conocerse y liderar- se a sí mismo: “se trata de ser un buen ser humano. El principal rol de líder no es entregar conocimientos técnicos o experiencia (cosa que también es necesario), sino el “liderar”, “guiar” a sus equipos para que den lo mejor de sí y colaboren unos con otros en pos de un objetivo común. Un buen líder es capaz de recono- cer y agradecer el trabajo de cada uno de los miembros de su equipo, aquel que se preocupa de la “persona” con la cual se relaciona, estableciendo relaciones de respeto y afecto”.

Al consultarle si él se considera un buen líder, humildemente responde que no, pero que sí tiene la conciencia de transformarse en uno: “Soy consciente del impacto que tengo en mis equipos de trabajo y de la necesidad que cada uno florezca en los equipos”.

El trabajo en chile

No hay duda que el mundo y, por ende chile, debe avanzar hacia la creación de mejores espacios de trabajo, más humanos. Las nuevas generaciones ejercen una presión importante para que las empresas se preocupen de esto si es que quieren de verdad atraer a los mejores talentos y ser sustentables en el tiempo.

Piensa que se ha mejorado y que seguirá en esta dirección ya que somos un país exigente y competitivo y no nos vamos a querer quedar atrás en una materia tan estratégica como esta. Ojalá, plantea, se cambien las mallas curriculares de las carreras orientadas a negocios, de manera de preparar mejor a las personas.

A la pregunta de qué le falta a chile para convertirse en great place to Work, asegura que nos falta mejor educación para los líderes y futuros líderes respecto a la esencia del ser humano y al propósito último que deben tener las organizaciones. “Debemos además perder el miedo a decir que podemos, queremos y debemos ser felices en el trabajo. Debemos dejar de perseguir los rankings y ocuparnos genuinamente de nuestra gente. También nos falta moderar el discurso político, que lo único que hace es exacerbar las diferencias entre empleados y empleadores”.

 Autor de Nota: Priscilla Hirane Hirmas 

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Trayectoria
Rodrigo Garib fue jefe del departamento de estudios de la empresa australiana sabcO y gerente de finanzas y gerente comercial de ENacO. El 2001, fundó great place to Work en chile y fue co-fundador en perú, canadá, australia, España y francia. El 2010, pasó a ser director y socio de great place to Work internacional en Estados Unidos y presidente de la filial operativa en el país del norte. dejó great place to Work el 2012, convirtiéndose en fundador y presidente de people first chile y de human footprint, su filial norteamericana.

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Aída Vásquez

Aída Vásquez